Mostrando entradas con la etiqueta señales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta señales. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de diciembre de 2014

VOLCANES DESPIERTOS Y SEÑALES





Nicaragua es un país de selvas, lagos y volcanes. Tiene más de veinte volcanes, y siete de ellos están activos. Lo que no imaginé era encontrar en varios lugares señales indicando la ruta de evacuación.

La última erupción fue la del Volcán San Cristóbal en 2012. Los volcanes estaban presentes en todo el país: el Mombacho con su cono perfecto en la ciudad colonial de Granada, el Concepción y el Maderas en la isla de Ometepe o el Momotombo en la ciudad colonial de León fueron algunos de los que vimos. Ascendimos al Volcán Masaya, conocido como “Puerta del Infierno”. Había entrado en erupción en 2003, provocando una nube de 4,6km. de altura, según leímos. Debido al terremoto del 10 de abril del 2014, el Instituto Sismográfico había anunciado riesgo de movimientos telúricos. Por eso y por el aumento de emisión de gases sulfurosos tóxicos habían cerrado el último tramo de ascensión al volcán, una escalera de 170 escalones. Aún así, pudimos asomarnos al borde del cráter y vimos la fumarola. Un paisaje árido y fantasmagórico, un tanto inquietante.



Otra señal curiosa fue la del cangrejo, encontrada en la isla de Ometepe en el Lago Nicaragua. El país tiene costa en el Pacífico, costa Caribe, y numerosos lagos y ríos. Así que abunda el pescado y los crustáceos como langostas, camarones y cangrejos. Íbamos en bicicletas, por senderos paralelos a la playa, pero ningún cangrejo se cruzó en nuestro camino. Otras aventuras nos esperaban.


© Copyright 2014 Nuria Millet Gallego

martes, 22 de mayo de 2012

TRÓPICO DE CAPRICORNIO Y SEÑALES VIAJERAS

 
Cruzamos el Trópico de Capricornio, un punto geográfico mítico. Una línea imaginaria que para nosotros era evocadora. El Trópico de Capricornio me recordaba a los antiguos exploradores y a la novela de Henry Miller, que leí hace años. Miller era un autor hedonista y vitalista, ingredientes habituales de los viajeros. 
 
 


 
Y encontramos curiosas señales viajeras a lo largo del trayecto que advertían de la presencia de elefantes, antílopes, búfalos, hienas y arena. Como coleccionista de señales y detalles curiosos no pude evitar fotografiarlas. La arena la vimos en el desierto y en las pistas, invadiendo espacios y pueblos. 
 




Teníamos hambre de ver animales en su hábitat natural. Los vimos y los sentimos. Todavía recuerdo el aullido-risa de las hienas desde la tienda de campaña donde dormíamos. Era disuasorio para cualquier salida nocturna al lavabo. En Namibia encontramos todo lo que indicaban las señales y mucho más...  

 
 
© Copyright 2012 Nuria Millet Gallego