Calgary es famosa por su Festival Stampide con rodeos, que se celebra anualmente, y porque albergó los Juegos de Invierno de 1988. En el aeropuerto nos recibieron unas botas vaqueras. La ciudad tiene varios apodos: Cowtown (ciudad vaquera), The Stampide City (la ciudad de la Estampida), The Heart of the New West (el Corazón del Nuevo Oeste) o Gateway to the Rockies (la Puerta de las Rocosas).
La zona fue habitada por pueblos originarios como los Pies Negros, los Kainas, los Peigan los Sarsi, pueblos que formaban parte de la Confederación de los Pies Negros. El cartógrafo David Yhompson pasó el invierno con un grupo de indios peigan que acampaban a lo largo del río Bow, y fue el primero que visitó el lugar. La ciudad se fundó en 1875. John Glenn fue el primer europeo en instalarse en la región en 1873.
El sitio se convirtió en un puesto de la Policía Montada del Noroeste, hoy la Real Policía Montada de Canadá. Protegían las llanura del oeste de los vendedores de whisky procedente de Estados Unidos. En 1883 llego a Calgary la Canadian Pacific Railway y atrajo a inmigrantes.
En el centro histórico está la Avenida Stephen peatonal y con casas más bajas. Paseando alrededor vemos bastantes comercios de venta de cannabis, como en otras ciudades de Canadá.
La ciudad conserva sus tranvías y tiene estatuas y murales originales. La Torre Calgary es la más alta de la ciudad, con 190,8m. Su nombre original era Husky Tower, que nos gusta más. Se construyó para conmemorar el centenario de Canadá en 1967. En la parte superior tiene un mirador que ofrece vistas de 360º, pero el día está nublado y posponemos la visita.
Entre los rascacielos destaca The Bow en forma de media luna, con 58 pisos y 247m de altura. Lo diseñó Norman Foster en 2006 y se inauguró en 2013. Puede verse desde cualquier parte de Calgary.
Lo que más nos gusta de la ciudad es la escultura Wonderland del barcelonés Jaume Plensa. que está delante del rascacielos The Bow. Es una estructura de malla formando una gran cabeza, un símbolo de humanidad y del mundo de los sueños. La sorpresa es que se puede entrar dentro de la cabeza y contemplar la expresión de la escultura y el entorno de edificios. Muy original. Al día siguiente nos esperaan los paisajes de las Montañas Rocosas.
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