Teníamos curiosidad por conocer el pequeño país de Timor-Leste o Timor Oriental, que se independizó de Indonesia en 2002. Llegamos en un vuelo de Air Dili (la aerolínea local) desde Singapur, un trayecto de 4h.
Dili es la capital de Timor-Leste, con casas bajas y calles amplias. Es agradable su paseo marítimo que llaman la Costanera, bordeado de palmeras, junto al azul mar de Timor. Vimos la línea de costa desde un ferry.
Visitamos el Mercado de tais, los tejidos tradicionales de algodón, hechos a mano y con tinturas naturales. Aunque también hay otros mas económicos con materiales sintéticos. Los tejen las mujeres solo en temporada seca.
Se utilizan en ceremonias importantes como nacimientos y funerales. Cuando alguien muere es tradición que se le entierre envuelto en un tai. Y se usan como faldas, vestidos, cinturones o cruzados en el cuerpo. Por su importancia cultural los tais fueron declarados Patrimonio de la Humanidad.
Circulan pequeñas y coloridas furgonetas locales que llaman Mikrolets, de 25 plazas. Algunos también las llaman en portugués aluguer.
La arquitectura de Dili no es nada destacable, solo vimos alguna casa colonial aislada y el Palacio Presidencial. Hay alguna iglesia como la Catedral de la Concepción y la Iglesia San Motael.
El Cristo Rey es un símbolo de la ciudad y un buen mirador. Se asciende por 570 escalones y pasando las 14 estaciones de un Vía Crucis. Y el Museo de la Resistencia muestra los 24 años de lucha contra la ocupación indonesia, desde la llegada de las tropas en 1975, hasta el referéndum de 1999 y las masacres que hubo en medio. No pudimos ver ninguno de los dos por falta de tiempo y los horarios no nos fueron favorables. Otra vez será.
Al día siguiente fuimos a Baucau en Mikrolet. El trayecto es de 123km y tardamos unas tres horas en recorrerlo.
Baucau es un pueblo-ciudad, es la segunda ciudad de Timor-Leste, con casas bajas entre vegetación tropical y ambiente tranquilo de pueblo. En el entorno hay palmeras, plataneros y grandes árboles con lianas colgantes. Se conservan algunas casas coloniales, del periodo colonial portugués, pero son pocas y hay que buscarlas.
El Antiguo Mercado es una de ellas, con arcos en la fachada y dos plantas. Resultó destruido durante el conflicto indonesio, lo habían restaurado y pintado de amarillo, pero estaba cerrado con una verja.

La Pousada Baucau es otra de las casas coloniales bonitas, con doble escalinata, arcos y pintada de salmón rosado. Es un lugar histórico, fue construida en 1960 por un hombre de negocios portugués, Jose Ricardo. Se usó como fábrica de jabón, y durante la ocupación indonesia se usó como barracón militar. Después cambió el nombre a Hotel Flamboyán y se utilizó como centro de detención entre 1975 y 1979, cuando hubo muchos desaparecidos.
En la actualidad se ha transformado en un hotel con encanto. Nos instalamos en la sombra de su terraza ajardinada a tomar algo, descansar y escribir.
Otro día fuimos a la isla Atauro en el Ferry Succes, con salida los martes a las 8h y regreso el mismo día a las 15h, por 5$. Los jueves y sábados sale el Dragon Boat, y los sábados, cuando van más locales a pasar el día, también el Nakroma. El trayecto dura entre 2,5-3h. Avistamos la silueta de la isla, bastante montañosa, con verdes picos.
Al desembarcar vemos una bonita playa junto al Puerto. Paseamos por la costanera con palmeras. Y buscamos un lugar donde organizaran el snorkel y nos alquilaran la máscara con tubo y las aletas; lo encontramos en el Atauro Dive Resort. También organizan buceo con bombona. El tour con el barco y el material nos cuesta 65$ los dos.
El Atauro Dive Resort está frente al mar y tiene bonitas cabañas entre jardines. Cuesta 50$. Nuestro barquero se llama Marcelo y su barca es azul con dos maderos laterales estabilizadores, habituales en estas latitudes.
El agua es transparente color turquesa, con tonalidades azules y verdosas. La zona de inmersión está muy próxima a la costa. Nos sumergimos y entramos en el maravilloso mundo subacuático. Hay gran variedad de corales, los tubulares, ramificados, con forma de laberinto, valvas succionadoras, corales tipo esponja mullidos, etc.
Los peces abundan, nadan entre los corales y se esconden en las cavidades. Tienen gran colorido: amarillos, verdes, azules, naranjas con rayas negras. Vemos dos peces payaso rojos con rayas blancas, posados junto a una anemona. Los corales están a poca profundidad y se extienden por una franja del mar. Nadamos sobre ellos, recorriéndolos y bordeándolos, hasta la zona más profunda donde la pared se inclina. Nos alejamos de la barca, pero Marcelo nos vigila.
Lástima que no llevamos cámara submarina, otras veces hemos utilizado una desechable de Fotoprix, con buenos resultados. Los peces y corales que vimos nos recuerdan el snorkel de
Malaysia. Fue fantástico, volvimos eufóricos. Para nosotros isla Atauro es lo mejor de Timor-Leste. Estuvimos poco tiempo, pero recordaremos todos los lugares de Timor y la sonrisa de los timorenses.


