Desde Fort Portal fuimos a los lagos de cráter de Kasese. Había unos 50 lagos volcánicos en la zona, en un entorno repleto de vegetación. El primero que vimos fue el Lago Nukuruba, de aguas verde intenso. Bajamos a sus orillas.
lunes, 17 de febrero de 2025
LAGOS DE CRÁTER DE KASENDA
miércoles, 6 de septiembre de 2023
EL MONASTERIO DERVICHE Y POCITELJ
Desde Mostar fuimos
en un minibús hasta Blagaj, a solo 12km de distancia. Blagaj era una pequeña
población atravesada por el río Buna. Su principal punto de interés era la Casa
de los Derviches llamada Tekke (o Tekija). Los Tekkes eran los monasterios
sufíes, la rama mística del Islam. El monasterio estaba encajado entre una
alta pared de roca y el río. Su imagen se reflejaba en las aguas color
esmeralda del río Buna era una de las más icónicas de Bosnia. Aunque el
día estaba algo nublado las aguas mantenían su color verde intenso.
Los Derviches eran un importante grupo religioso sufí de la zona, y el monasterio construido en el s, XVI, era el lugar donde celebraban ceremonias y promovías las ciencias y las artes.
Para entrar en el
monasterio nos descalzamos y me puse un pañuelo en la cabeza. En el interior
había una sala de reunión con divanes, aulas con algunos libros islámicos
antiguos, salas de oración, una habitación con chimenea triangular blanca y un
hammán con una cúpula decorada con estrellas con vidrios de colores.
Desde la galería
del Tekke nos asomamos al río y vimos la Cueva Vrelo Bune, y las
pequeñas cascadas que formaba el río. Una barca permitía acceder al interior de
la cueva con ayuda de una cuerda.
Cruzamos por un
puente al otro lado del río, para tener vistas del Tekke en la roca y su
reflejo en las aguas verdes. Alrededor había varios restaurantes agradables, en
terrazas escalonadas.
Cerca del Monasterio estaba Pocitelj, un bonito pueblo fortificado construido sobre un anfiteatro natural a orillas del río Neretva. Estaba considerado Patrimonio de la Humanidad. Las primeras murallas se levantaron en el s.XIV durante el reinado del monarca bosnio Stephen Tvrtko I, para tratar de resistir a los otomanos. Estuvo unos años bajo control húngaro, pero los turcos lo invadieron en 1471 y se quedaron durante cuatro siglos, por lo que dejaron huella en sus edificaciones.
Atravesamos calles
empedradas con casas tradicionales con tejadillos, chimeneas, puertas de madera, y alguna tienda de
artesanía.
Destacaba la Torre
Gavrankapetan, de forma octogonal, bajo la que se apiñaban las casas del
pueblo. Subimos a la Torre para contemplar las vistas. Sobresalía el minarete y las cúpulas de la Mezquita
Hajji Alija, junto al río serpenteante. La mezquita fue destruida por las
bombas croatas durante la Guerra de Bosnia, pero la habían reconstruido. También vimos las
cúpulas verde oxidado del antiguo hammán y la Torre del Reloj de 16m de altura.
jueves, 31 de agosto de 2023
EL MONASTERIO CRNA REKA
Desde Novi Pazar fuimos al Monasterio Crna Reka, a 30km. El Monasterio Crna Reka era del s. XIII, ortodoxo serbio. Estaba ubicado en la gargante del río Crna y adosado a la alta pared de roca. Se accedía por un puente de madera con tejadillo. En el exterior se veían ventanucos abiertos en la roca y varios balcones de madera techados, sobresaliendo de la pared vertical. Alrededor había otros edificios de los monjes.
Atravesamos el
puente y entramos en la Iglesia rupestre del monasterio, construida en
una cueva del acantilado, y dedicada al Arcángel Miguel. Estábamos totalmente
solos. En las paredes de roca había frescos del s. XVI, algunos cuadros,
atriles de madera, velas y reliquias. La Capilla con su iconostasio era la
parte más bonita, pero había otros recovecos en la roca.
Subimos al piso
superior con vigas de madera, y varias literas para unos 20 monjes. También
salimos a la galería exterior. En el jardín tenían una buena provisión de leña
cortada y apilada, para soportar los fríos del invierno. En el s. XVI los
ataques de los otomanos obligaron a los monjes del Monasterio de Sopocani a huir
a este apartado monasterio. Aunque no era Patrimonio de la Humanidad como
otros monasterios serbios, fue uno de los que más nos gustaron. Era un lugar misterioso
y muy especial.
jueves, 18 de mayo de 2023
LU DAO (GREEN ISLAND)
En el Puerto de Taitun cogimos un catamarán grande hasta la isla volcánica Lu Dao, conocida como Green Island. Había oleaje en el Océano Pacífico y el barco cabalgaba las olas, fue un trayecto de 50 minutos.
Green Island hacía
honor a su nombre, era muy verde y montañosa. Se veía desde lejos el
promontorio de la isla sobre la superficie del mar. El pueblo no nos
gustó, una calle principal de edificios bajos, con restaurantes y
supermercados; lo bonito era el entorno. Había cientos de scooters alineados y
trajes de neopreno para el buceo, preparados para alquilar a los turistas
chinos y taiwaneses; occidentales no vimos.
La isla tenía solo 19km de perímetro. Llegamos al atardecer y fuimos a ver el Faro, de un blanco impoluto, entre el verdor del entorno. Cerca había una playa que formaba una laguna circular de aguas calmas. Sólo había una persona bañándose, y algunas parejas sentadas en la arena. También nos sentamos en la arena, ante la laguna, con el faro de vigía.
Al día siguiente
amaneció despejado y con cielo azul. La isla lucía en todo su esplendor.
Nuestro plan era rodear toda la isla caminando por la carretera panorámica que
bordeaba la costa. Primero vimos la cercana Playa Dabaisha, una media
luna con arena blanca. Era uno de los puntos de buceo de la isla.
A una hora de
distancia del pueblo estaban las Zhaori Hot Springs. Eran varias pozas
circulares de agua termal, junto a la playa y las verdes montañas. Era una
de las tres únicas fuentes termales de agua marina del mundo, una
peculiaridad. Las pozas exteriores estaban más templadas, y en un pabellón
había una piscina con agua más caliente y duchas para masajear la espalda. La
temperatura oscilaba entre 53º y 83º, aunque no nos pareció tan caliente. Fue
muy agradable bañarse en las pozas y en aquel entorno.
Seguimos caminando por la carretera con poco tráfico que bordeaba la costa. El mar tenía un color azul intenso, y el fuerte viento formaba olas de blancas crestas espumosas. Vimos la Confucio Rock, un pináculo oscuro de roca volcánica, bastante picudo, que decían recordaba la figura de Confucio. Pasamos por Youzhi Lake, el primer asentamiento de la isla. Quedaba restos de algunas casas de piedra.
Otro punto del camino fue la pequeña cueva Guanyin. Primero se traspasaba una puerta oriental de tres arcos, con columnas y tejadillo, y se descendían los escalones de piedra hasta la cueva. El interior tenía ofrendas de flores y varitas de incienso. La cueva tenía un río subterráneo, que quedaba en la oscuridad. Descansamos en una cafetería junto a la cueva.
La última parada fue el Parque Memorial del Terror Blanco, un campo de trabajo donde en el pasado internaban a los disidentes políticos. Les obligaban a realizar trabajos forzados y los “reeducaban”. Era un recinto enorme, con barracones y un Museo de los Derechos Humanos. Vimos fotos antiguas de la colonia penal, de los prisioneros y los que fallecieron, de las celdas donde vivían, las celdas de castillo y aislamiento. Fue un periodo histórico duro durante la ley marcial de Taiwán.
En contraste con tanto sufrimiento, el campo estaba ubicado frente a un paisaje de una belleza especial. Una playa rocosa y de arena blanca, bordeada por hierba y con tres pináculos oscuros, junto al mar. Una maravilla natural.
De la zona de piedras, los prisioneros extrajeron roca coralina para construir el muro de la prisión-campo de trabajo, de 1,5km de perímetro. Nos impresionó la belleza y el dolor que simultáneamente transmitía el lugar. Al día siguiente regresamos a Taiwán con el recuerdo de todo lo que vimos en aquella pequeña isla.