Llegamos a Sao Nicolau con el Ferry Dona Tututa de la compañía Interilhas en un trayecto de 5 horas desde Sao Vicente. Sao Nicolau era la isla más tranquila de las que recorrimos. Nos alojamos en la población marinera de Tarrafal, y desde allí hicimos excursiones a otras zonas de la isla, con transporte local, las furgonetas que llamaban aluguer, y haciendo senderismo.
En Tarrafal
visitamos el pequeño Museo de Pesca. El edificio era bonito,
pintado de amarillo y con una escalinata de doble entrada. Mostraba redes,
fotos de los antiguos balleneros y las latas de conserva de atún, rojas y con
la imagen de un barco en la lata. Las latas eran de la industria conservera
Sociedad de Ultramarina de Conservas (SUCLA), ubicada en Tarrafal. También había
piezas de marfil con barcos tallados.
Ribeira Brava estaba a solo 27km de Tarrafal. Llegamos en aluguer, las furgonetas locales. Pasamos cerca de Monte Gordo, de 1312m de altura y origen volcánico, y por por Faja de Baixo, muy verde, la zona más fértil de la isla. Aprovechamos las paradas para hacer fotos del paisaje y de algunos burros del camino.













