Foumbam es el único Sultanato Bamoun de la región. Visitamos su Palacio Real Bamoum, también llamado Palacio del Sultán. La entrada está custodiada por una enorme araña (símbolo del trabajo, la paciencia y la diligencia) y una serpiente bicéfala (símbolo de vigilancia y poder).
En los muros hay retratos de los sultanes o reyes, y de sus esposas las reinas, incluso dos reinas gemelas. También hay dibujos geométricos como los que se estampan en las telas llamadas ndop.
La verja de entrada tiene dos serpientes doradas que envuelven una araña. El Palacio Real, Bamoun fue diseñado por el rey Njoya entre 1918 y 1922, uniendo influencias alemanas con elementos orientales y arquitectura tradicional africana. Es un edificio rojizo de tres plantas, con aspecto de castillo medieval. La fachada tiene muchos arcos y un torreón central con balcón de madera.
Visitamos el Museo Real, instalado bajo la araña gigante. Entramos por la boca de la serpiente. Las fotos están prohibidas y nos meten el móvil en una funda opaca. Exhibe todo tipo de artefactos: máscaras, bastones reales, tocados y ropajes, escudos, campanas, plumeros para danzas, pipas, etc. Nos impresionan las ropas de uno de los sultanes que medía 2,60m de altura y sus gigantescos brazaletes. Realidad o leyenda?
En la sala central está el trono y el manto de entronización del rey, con dos capas confeccionadas con plumas de aves nocturnas. A cada lado del trono hay escudos con la serpiente de dos cabezas y figuras de gemelos.
En la Sala de Sociedades Secretas se exhiben campanas dobles cuyos sonidos motivaban a los guerreros a la batalla, también luchaban mujeres. Además cráneos de animales y una gran calabaza adornada con mandíbulas inferiores de los enemigos. Bastante tétrica.
Al salir del Palacio del Sultán nos saludó una hija de la familia real, vestida elegantemente y se prestó a hacerse unas fotos.
Luego curioseamos el Mercado de Artesanía, con máscaras de arcilla de todo tipo, objetos de bronce o madera, pipas, tambores y reproducción de armas tradicionales. Hay máscaras blancas alargadas de 1m.
Una curiosidad son las pequeñas máscaras-pasaporte, usadas cuando no había documentos de identidad. Se enseñaban en la frontera para poder pasar, una forma de identificar la etnia de origen y su status social.
Nuestro anfitrión del Palacio nos lleva a ver una Fundición. Allí nos enseñaron los moldes de arcilla, que recubren con excremento de vaca, alisan y cubren con una fina capa de acero ligero. Luego las entierran un tiempo, para conseguir diferentes coloraciones, más metálicas, amarillentas o verdosas. Quedan unas estatuas realmente curiosas.













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