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miércoles, 25 de febrero de 2026

CAMERÚN: YAUNDÉ, LA CAPITAL

Yaundé, la capital de Camerún, se extiende a lo largo de siete colinas, rodeada de arboleda. Tiene calles de tierra roja, sin asfaltar. Hay barrios que parecen un pueblo tranquilo. 

Es bastante original el Monumento a la Reunificación. La reunificación de Camerún meridional y Oriental fue en 1961, y la unificación de las Repúblicas Federales en la República Unida de Camerún fue en 1972. El monumento representa a un anciano con cinco niños en sus brazos, llevando la antorcha nacional, símbolo de la libertad. 

Tras la estatua del abuelo hay un pináculo en espiral, y todo está rodeado de jardines. Hay mucha gente y animación.



La Catedral de Notre-Dame-des-Victoires es católica, fundada en 1955. Su estructura es piramidal y tiene dos escaleras de caracol exteriores, a ambos lados. En el interior celebran un oficio y está lleno de feligreses y feligresas engalanados con sus vestidos de colores.




El Museo Nacional de Yaundé está ubicado en un bonito edificio blanco de estilo colonial. Fue la casa del antiguo gobernador. En el exterior hay unas curiosas estatuas de forja. La visita es guiada. Tiene 30 salas en dos pisos.

Exhibe piezas de jefes tribales, fetiches de magia, trajes tradicionales étnicos, con plumas y telas de leopardo, tronos reales y tocados adornados con cauris, estatuas, máscaras y fotos antiguas de festivales con danzantes. En la sala de instrumentos musicales se muestran tambores tallados con figuras, xilófonos, flautas, una kora (el banjo africano hecho con media calabaza) y calabazas con semillas en el interior para marcar el ritmo. Muy interesante.





 

Cerca está la Rotonda "Yo amo mi país Camerún" en francés y en inglés, las dos lenguas oficiales. Aunque en Camerún se hablan 230 idiomas. La mayor parte de regiones son francófonas y dos regiones el Noroeste y Sureste son anglófonas, ya que Camerún fue colonia francesa y británica.


Seguimos con la visita al Blactitude Museum, otro museo interesante. Es una colección privada de objetos relacionados con el arte tribal camerunés: esculturas, tallas, tronos, instrumentos musicales, trajes, etc. La mayoría de los objetos proceden de los grupos étnicos beti-fang y de los Grassfields. En una sala nos dejaron hacer fotografías, pero en la sala más grande no estaba permitido. Vemos piezas muy curiosas, grandes y diferentes a todo lo que hemos visto anteriormente. Buena visita.




En Yaundé y en Duala caminamos mucho y también cogemos varias motos para desplazarnos, porque las estaciones de autobuses y los puntos de interés están alejados. Montamos Javier y yo con el conductor, a veces con las mochilas grandes, y vemos motos donde van cuatro pasajeros. Hay mucho tráfico de motos. Hasta las  familias llevan a los niños al colegio, montando todos en la misma moto. También cogemos taxis de la App Yango, que funciona muy bien.


Para acabar el día visitamos la Mezquita de Yaundé, de 1952 restaurada en 2006. La mezquita tiene dos minaretes y una cúpula verde, con vidrieras de colores en su interior. Nos la muestran dos amables encargados, uno vestido con una túnica amarilla y otro con una túnica azul cielo y casquete musulmán, muy vistosos. Hay fieles rezando o descansando en la alfombra roja.



viernes, 15 de noviembre de 2024

EMIRATOS RAK, UMM Y AJMÁN

 

Ras Al-Khaima era el emirato más septentrional, abreviaban su nombre como RAK. Llegamos en autobús desde Sharjah. Estaba todo muy disperso, con edificios altos y medios, descampados entre ellos y muchas carreteras y desvíos. No era una ciudad amable para el peatón. Visitamos el Fuerte y el Museo.

El Fuerte Dhayah estaba a 32 km de la ciudad. Estaba sobre un montículo y para llegar había que subir 233 escalones, los contamos. Era un fuerte sencillo de dos torreones con almenas. Lo bonito eran las vistas de las áridas montañas y los oasis de palmeras.

El Museo Nacional de Ras Al-Khaima tenía sección arqueológica con hallazgos de alfarería en yacimientos y nichos funerarios. Nos gustó más la parte etnográfica, que exhibía mobiliario antiguo, joyas, objetos domésticos como radios, ventiladores o juguetes, algunos donados por los jeques. Había una sección de armas con rifles con adornos de plata en la culata y pistolas de duelo. 



La Mezquita Mohammed bin Salim era la más antigua de RAK. Estaba hecha de coral y piedras de la playa, alisadas con una capa de yeso. Era sencilla, sin minaretes, y de planta cuadrada con porche. En el interior tenía un “bosque de columnas”, según la descripción de la guía Lonely Planet. Contamos filas de 6x7, unas 42 columnas.


Los Emiratos Ajman y Umm Al-Qwain eran los más pequeños de los siete emiratos. Umm Al-Qwain estaba ubicado en una península de 12km, alrededor de una laguna salpicada de islas. Leímos que tenía ambiente retro, y en él se podía ver como serían los emiratos si no tuvieran petróleo. Pero en realidad no vimos un emirato muy diferente de los otros, con sus grandes edificios dispersos y sus carreteras.

Visitamos el Fuerte de Umm Al-Qwain, con museo en su interior. Tenía un dhown en el patio con palmeras. En una sala reproducían un zoco con tiendas de cereales, sastres y café. También había cocina, con sus teteras y cacharros, y sala con divanes. Um Al-Qwain tenía poco más que ver, aparte del paseo marítimo de La Corniche.



En el Emirato Ajmán fuimos directos al Museo de Ajmán en un bonito Fuerte del s. XVII. Tenía cañones en el exterior, y torreón con doble escalinata en el patio. Las salas exhibían objetos etnológicos, arqueológicos, armas (fusiles, dagas, recipientes para la pólvora). Había salas con maniquíes reproduciendo la vida cotidiana: en la escuela, cocina, dormitorios. Informaban sobre los beduinos del desierto y su forma de vida, sobre camellos, caballos y jaimas. Nos pareció interesante la sección dedicada a la medicina tradicional. Hasta 1950 no hubo un hospital en Ajman. También exhibían instrumentos musicales, sala de radiotelégrafos, etc. Fue el museo ubicado en un fuerte más completo e interesante.



En Ajmán paseamos por el Zoco Saleh, con tiendas de abayas negras, de colores y con brilli-brilli. Grupos de dos o tres mujeres con abayas negras se entretenían mirando ropa. Luego vistamos el Zoco del Oro, tiendas de sastres, farmacias, barberos…Las casas eran bajas, sin rascacielos, y había más ambiente en las calles. Nos resultaba más agradable.

Llegamos a La Corniche y vimos la playa de Ajmán, pero el paseo estaba vallado por obras. Volvimos caminando por un barrio con mucho ambiente de pakistaníes el principal grupo de emigrantes trabajadores. Había un mercado de frutas y verduras, y vendían sandía en trozos. Era el casco antiguo de Kerama. Al atardecer, escuchamos el canto del muecín desde la mezquita, como cada día. Los emiratos Árabes habían tenido muchos cambios en sus poblaciones, pero esa llamada del muecín a la oración permanecía invariable.




miércoles, 13 de noviembre de 2024

EMIRATO FUJAIRAH


Desde la ciudad de Fujairah fuimos a visitar la Mezquita Al Bidhya, a 34km. Era la más antigua de los Emiratos Árabes. Se construyó en el s. XV, la universidad australiana contribuyó a datar la construcción. Se utilizaron materiales locales, piedras y arcilla cocida. Para entrar, el guardián me dio la abaya negra y el hiyab, el velo islámico y nos descalzamos. 

La sala de oración tenía alfombras sobre esteras, hornacinas en la pared con coranes, un  mihrab (el nicho que indicaba la dirección para rezar) y un pequeño minbar (la plataforma elevada para pronunciar los sermones). Una columna central sostenía las cuatro cúpulas de la mezquita. Había pequeñas ventanas con celosías, los orificios geométricos para permitir la ventilación.


En el exterior unas escaleras subían a dos atalayas, desde donde contemplar las vistas de las áridas montañas y el Golfo Pérsico. También se podía apreciar mejor las cúpulas superpuestas.
El Fuerte Fujairah tenía una planta imponente, sobre un montículo que dominaba la ciudad antigua de adobe. Era el más antiguo de Emiratos Árabes. Fue construido en el s. XV y logro aguantar los bombardeos de wahabitas y británicos.

Ascendimos por la escalinata y entramos en el castillo tenía un patio con dos torreones redondos con almenas, ventanucos y escaleras. Subimos, bajamos, vimos la prisión y entramos en el interior de los torreones, con techo de madera y cañas. El Fuerte Fujairah fue el que más nos gustó de los Emiratos, muy bonito y evocador de la historia árabe.


Estuvimos dos días en el Emirato Fujairah y vimos otros fuertes, fuera de la ciudad. Seguimos la carretera de la costa, con alguna isla y pueblos de casas blancas hasta la población de Dibba. Allí vimos el Fuerte Dibba. Era la Fiesta Nacional y los torreones estaban engalanados con banderas. En el interior encontramos un grupo de niñas con vestidos de fiesta.





El Fuerte Masafi se distinguía por tener un arroyo a sus pies. Y desde el torreón se tenían buenas vistas de las montañas y el palmeral.



En la ciudad de Fujairah también visitamos su Mercado de Pescado y el Zoco central con puestos de vegetales. Siempre son interesantes y coloridos. El Mercado de Pescado estaba muy limpio y pulido. En los mostradores se exhibían todo tipo de pescados, cangrejos de caparazón moteado, gambas y langostas.




Por la tarde visitamos la gran Mezquita Sheikh Zayed, del mismo nombre que la de Abu Dhabi. Era impresionante, de piedra blanca, múltiples cúpulas a diferentes niveles y cuatro altos minaretes.


El recinto estaba rodeado por algunos arbolillos y jardines. Me senté a dibujarla y contemplamos como cambiaba su tonalidad con la puesta de sol. La luna asomó por uno de los minaretes y la media luna parecía ensartarla. Era una mezquita bellísima.