Mostrando entradas con la etiqueta Victoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Victoria. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de septiembre de 2026

CANADÁ: VICTORIA EN ISLA VANCOUVER


A poca distancia de Vancouver hay un rosario de islas esparcidas en el PacíficoIsla Vancouver es la más grande, y quisimos conocerla. Llegamos con un Ferry de la compañía BC (British Columbia). Los billetes cuestan 22 dólares canadienses por persona, y es un trayecto corto de una hora y media. Las orillas de la isla están cubiertas por verdes bosques.

El Puerto de ferrys está alejado de la ciudad, y al llegar tuvimos que coger un bus que tarda 40 minutos hasta Victoria. Victoria es la capital de Isla Vancouver, llamada así en honor de la reina de Inglaterra. 

La ciudad tiene mucho encanto, con bonita arquitectura en sus edificios de estilo británico tradicional, victoriano y eduardiano. Recorremos la Government Street y las calles de alrededor. Las fachadas están pintadas en tonos rojos, amarillos y ocres. Nos gustó el edificio de la masonería, con el símbolo en la fachada.



Victoria también tiene una gran comunidad china, que formaron el barrio Chinatown. Se accede por una gran puerta de estilo chino con tejadillos rojos y dos leones de piedra. En el pasado tuvo la mayor concentración de fábricas de opio. 

Pasamos por el callejón Fan Tan Alley, lleno de pequeñas tiendas de artesanía y ropa, y coquetos cafés. Las calles tienen farolas con macizos de flores colgando y las terrazas invitan a sentarse. Luce un sol espléndido.




Destacan la Catedral St. Andrews y la Iglesia Catedral presbiteriana con torreones, las dos de piedra roja.


Lo que más nos gusta de la ciudad es la zona del Puerto de Victoria, repleto de embarcaciones que se reflejan en el agua y muy animado. Luce el sol y hace un día espléndido. Hay pequeñas barcas que ofrecen paseos, pero preferimos caminar. 



En el mismo puerto esta el gran edificio del Parlamento de la Columbia Británica, inaugurado en el s. XIX. Es de estilo victoriano, con una cúpula verde central. También destaca el enorme edificio del histórico Hotel Fairmont Empress, de estilo chateau gótico, con tejados negros abuhardillados. El hotel fue diseñado por Francis Rottenbury y construido en 1908 por la Canadian Pacific Hotels, una división de La Canadian Pacific Railways.



Seguimos paseando hasta el Fishermen's Warf, un muelle flotante de pescadores. Las pequeñas casas de madera están pintadas de colores y adornadas con flores. Está lleno de restaurantes y aprovechamos para descansar y comer unos crispy calamari.




Hay otras casas de madera con adornos de filigrana de carpintería o la casa histórica de la artista y escritora Emily Carr. Su familia se instaló allí en 1863, después de que el Gobierno Colonial despojara de sus tierras a los indígenas. La compañía de la Bahía de Hudson se apropió de las tierras en la década de 1950.



Finalmente vamos al Beacon Hill Park, cerca del mar y agradable para pasear. Vemos un pavo real correteando, con su cuello y preciosas plumas azul cobalto. Hay un gran tótem de 53m, con figuras talladas de animales. Es el tótem más alto de Canadá. Y el monumento Mile Cero, que marca el inicio de la carretera transcanadiense que atraviesa el país. 

En la isla también pueden verse ballenas y orcas, y  tiene muchos  más lugares de interés, como los Jardines Butchard, sitio histórico de Canadá, o las playas de Tofino y Uclelet, pero ya no tenemos tiempo. Volvemos en ferry a Vancouver, nuestra próxima etapa es Calgary.




sábado, 29 de junio de 2019

LA ISLA DE GOZO



Desde Malta cogimos un ferry hasta la cercana Isla de Gozo, un trayecto de 25 minutos. Gozo era mucho más pequeña que Malta, con 14km x 7km. Tenia los mejores sitios para bucear de Europa, con mares templados, con pecios de la II Guerra Mundial.

Victoria era la capital de Gozo, llamada así en honor de la reina Victoria y su 60 aniversario en 1897.Anteriormente se llamaba Rabat, nombre que aún era el preferido de muchos isleños y aparecía en algunas señales. La ciudad estaba coronada por la Ciudadela Il-Kastell, restaurada con la piedra dorada como toda Malta, caliza y coralina. Sus callejones tenían arcos. Primero se establecieron en ella los fenicios y más tare se convirtió en una ciudad romana.



En el interior de la ciudadela estaba la Iglesia de la Asunción y varios museos que visitamos. El Museo de Arqueología exhibía figuras de las "Damas gordas". Había un Museo de Folklore y Cultura que daba información sobre las tareas agrícolas, la alimentación y las formas de entretenimiento de los antiguos isleños (música, baile, juegos). El mismo museo recreaba una casa tradicional con la cocina, dormitorio y taller de carpintería. 



Desde la Ciudadela había buenas vistas de la ciudad de Victoria, un mosaico de azoteas de las casas, entre huertos y muretes. Comimos en un restaurante con vistas y probamos el pastizzi, el hojaldre tradicional relleno de requesón, y la Qasata, otro hojaldre más duro relleno de espinacas con guisante, maíz y patata. Muy ricos.

Luego visitamos la vieja Prisión, que funcionó como tal desde el s. XVII hasta 1904. También encerraban a los miembros de la Orden de los Caballeros de Malta más díscolos. Había unas seis celdas con las puertas originales de madera y grandes cerraduras de hierro. En el interior solo un tablón con un camastro. En las paredes había grafitis de la época: barcos con velas desplegadas, la Cruz de Malta, rosas de los vientos, manos, flechas. 



Un bus nos llevó a la costa de Dwjera con unas formaciones rocosas esculpidas por el viento y el oleaje. El fuerte oleaje había derrumbado en 2017 la Ventana Azul, un arco de piedra en el mar. En Chipre habíamos visto otro arco similar. La espectacular costa de Dwjera  fue escenario de la serie Juego de Tronos. 

Cogimos una barca de pescadores que nos llevó al llamado Mar Interior. Pasó a través de un túnel en una cueva, que comunicaba con el mar, rodeado de acantilados. El mar tenía en las zonas de las cuevas un color azul marino luminoso, como si una luz lo iluminara por abajo.




Luego fuimos al Agujero Azul (en Malta todo era azul). Era una chimenea vertical excavada en la piedra caliza, de unos 10m de diámetro y 25m de profundidad, que comunicaba con el mar abierto a través de un arco subacuático, a unos 8m de profundidad. Vimos submarinistas con botellas de oxígeno que bajaban. Era un lugar de gran belleza y formaba una tranquila piscina natural, separada del mar abierto por un muro de roca. Allí disfrutamos de un delicioso baño. Nos bañamos en tres lugares diferentes y frente a la roca Fungus en la Bahía Dwejwera. Fantástico lugar!