lunes, 28 de junio de 2021
LA ISLA DE HYDRA
viernes, 25 de junio de 2021
LA ISLA DE NAXOS
La isla de Naxos
era la más grande de las Islas Cícladas, en el mar Egeo. Tenía la
singularidad de tener un istmo central, en realidad un muelle, que parecía el
camino que llevaba al pueblo blanco. Su capital era Hora (o Chora).
En una colina junto al istmo estaba el Templo de Apolo. Lo que quedaba de él era el dintel de una puerta de piedra que se abría al mar y una estatua femenina de mármol descabezada.
El muelle formaba una
tranquila laguna circular y tenía escalerillas para bajar al agua. Allí nos
bañamos. Algo más frescos recorrimos las calles del pueblo. El barrio de
Kastro tenía casas encaladas y contraventanas azul marinero, adornadas con
buganvillas y otras flores. El pavimento de piedra ribeteado de blanco, como un
mosaico, era parecido al de la isla Mykonos.
El ambiente era muy
tranquilo, con poca gente por las calles. En una terraza del Paseo Marítimo
tomamos hojaldres de espinacas y queso feta, y contemplamos las vistas del mar
Egeo. Al atardecer fuimos a la playa San George, larga y popular.
El segundo día en
Naxos fuimos a las playas del suroeste. Pasamos por las playas Prokopios, Agia
Ana y Plaka, entre otras. Se veían bonitas, largas franjas arenosas con un mar
azul intenso.
En Alyko buscamos la playa Hawai, una auténtica joyita. Era una playa de arena dorada, con una ermita blanca con dos cúpulas azules en un extremo junto al agua. Y estábamos totalmente solos, un auténtico lujo. Luego llegaron en goteo ocho o diez personas que se dispersaron en la franja de arena. El agua verde azul del mar Egeo estaba muy transparente. Nos instalamos con el pareo en el extremo de la ermita y nos dimos unos baños gloriosos. La tranquila Naxos nos gustó mucho, como todas las islas griegas.
martes, 22 de junio de 2021
LA GARGANTA DE SAMARIA
Desde Chania
cogimos un bus hasta Omalos, el punto de partida. La Garganta de Samaria
tenía 16km y era uno de los cañones más largos de Europa. Empezamos a
una altitud de 1.230m y fuimos descendiendo. El cañón tenía gran belleza con
sus altas rocas y sus estrechos pasajes. Era un Parque Nacional, declarado Patrimonio
de la Humanidad.
Empezamos el
senderismo atravesando las Montañas Blancas con pinos cretenses y
cipreses, salpicadas de flores silvestres rosas. Pasamos por algún salto de
agua y por la Capilla de San Nicolás, una ermita de piedra con iconos en
el interior. En el camino había varias fuentes de agua fresca y fuimos
reponiendo bebida. Atravesamos varios puentes de troncos de madera y pasamos
por las ruinas del antiguo asentamiento de Samaria.
A tramos había sendero con piedras y otros tramos caminamos por el cauce seco del río, con más piedras. Más adelante el río arrastraba agua verde transparente y fuimos paralelos bordeando la pared de la Garganta.
Lo más bonito fue el tramo final más estrecho, lo que llamaban las Sideropuertas, las
puertas de hierro, donde la Garganta tenía paredes de 300m de altura y una
anchura de 3m. Había una pasarela sobre el río, que apenas llevaba agua.
Durante la ruta
hicimos paradas para hacer fotos y comer hojaldres de espinacas y cacahuetes.
Tardamos cinco horas y media para recorrer la Garganta. Al salir del cañón un
autobús nos llevó hasta el pueblo Agia Roumeli, a 2km. Agia Romeli tenía una
gran playa de arena oscura y piedras pequeñas, donde nos dimos un buen baño
refrescante. Luego nos instalamos a la sombra de una terraza frente a la playa
y comimos una ensalada cretense, con pan crustini, tomate rallado, queso feta,
pimiento, pepino, zanahoria, cebolla, patata y huevo duro. Luego regresamos en
barco a Chania. Un buen día de viaje.
lunes, 21 de junio de 2021
CHANIA
Chania era una ciudad histórica con encanto en la Isla de Creta, a orillas del mar Egeo. Tenía influencias venecianas y otomanas. Los venecianos llegaron en el s. XIV. En esa época floreció y fue conocida como la “Venecia del Este”. Posteriormente los turcos ocuparon la ciudad durante 250 años, desde 1646 a 1898. Más tarde, Chania fue la capital de la isla hasta 1971, y era la segunda mayor ciudad de Creta, después de Heraklion.
El Puerto
fue construido por los venecianos. En el Paseo Marítimo estaba el Faro
y la hilera de casas con tono amarillo y crema predominantes, bordeados por
tabernas. En primera línea había una Mezquita de los Jenízaros, con
cúpulas redondeadas y sin minarete. Era el edificio otomano más antiguo de
Creta, construida en el s. XVI. Dejó de funcionar como mezquita en 1923.
La Fortaleza Firkas era una enorme construcción de los venecianos, con largas murallas exteriores. Albergaba el Museo Naval, que exhibía una maqueta de la batalla de Creta, pero estaba cerrado por la fiesta del lunes de Pentecostés.
Nos metimos en el laberinto de calles coloridas que conservaban muchas casas señoriales venecianas y turcas, transformadas en coquetos restaurantes y hoteles con encanto. Las calles tenían muros amarillos y terracota, con rincones preciosos con plantas y flores. Las tabernas griegas con emparrados. ocupaban las esquinas y los patios, a cual más bonita, ofreciendo sombra y deliciosa gastronomía.
Paseamos por los
barrios Topanas, Kastelli, el barrio turco Splantzia, o Hevraiki, el barrio
judío con tiendas de antigüedades y una Sinagoga. Vimos la Catedral y descubrimos un sitio
singular. Parecía un antiguo convento del que solo se había conservado la fachada
sin techado, y en el interior habían instalado un restaurante Los troncos de
árbol se adherían al muro adornado por verde hojarasca. A la sombra de los
viejos muros se estaba estupendamente.
Al atardecer la hilera de casas del Puerto Veneciano se tiñó de tonalidades doradas y vimos ocultarse el sol.